El cálculo de la capacidad productiva real no puede basarse en estimaciones. Requiere medición.
El estudio de métodos y tiempos permite cuantificar cuánto produce realmente una línea bajo condiciones operativas normales.
El proceso técnico se estructura en cuatro etapas:
1. Relevamiento del proceso completo
Se identifican todas las operaciones que componen la línea:
- Recepción
- Preparación
- Procesamiento
- Armado
- Envasado
Cada etapa debe estar claramente definida y secuenciada.
2. Medición de tiempos estándar
Se registran los tiempos de cada operación considerando:
- Tiempo ciclo
- Tiempos muertos
- Variabilidad operativa
- Rendimientos reales
Es clave trabajar con datos representativos, no ideales.
3. Identificación del cuello de botella
La operación con mayor tiempo ciclo o menor capacidad determina el ritmo de toda la línea.
Capacidad de línea ≈ capacidad del proceso limitante
Este punto es crítico: cualquier mejora fuera del cuello de botella no aumenta la producción total.
4. Cálculo de capacidad instalada
Se integra la información considerando:
- Horas por turno
- Cantidad de turnos
- Dotación de personal
- Eficiencia operativa
Esto permite obtener la capacidad máxima teórica y la capacidad real.
Desde el punto de vista económico, este análisis evita dos errores graves:
- Sobreestimar la capacidad (y no cumplir pedidos)
- Subutilizar recursos (y perder rentabilidad)
Medir es lo que convierte la producción en una variable gestionable.
